Hacienda Pacho Nuevo

Bola de Oro – Su historia
diciembre 10, 2015

México es mundialmente conocido por sus maravillosas haciendas con grandes historias. Pacho Nuevo, con sus cuatro siglos de vida es una de las más conocidas. Con una extensión de veinte hectáreas, está catalogada como Monumento Histórico y en su interior alberga relatos de caña de azúcar, café y cine.

En la zona central del estado de Veracruz (Golfo de México), concretamente en las cercanías de la capital estatal, Xalapa, encontramos la Hacienda de Pacho Nuevo, también conocida como la Hacienda de Nuestra Señora de los Remedios.

Atrapada en el municipio de Emiliano Zapata es una de las propiedades históricas mejor conservadas de la zona y uno de sus principales atractivos turísticos.Tiene más de cuatro siglos de vida y fue catalogada de Monumento Histórico por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) pero, además, su trayectoria está asociada a la ruta del prestigioso café veracruzano y también al séptimo arte, al haber albergado el rodaje de películas como la mexicana “El crimen del padre Amaro” o la estadounidense “Daño Colateral”.

UN MANANTIAL DE HISTORIA
Sus veinte hectáreas, divididas entre el antiguo casco de la hacienda y la plantación de café, pertenecen a un área geográfica abundante en agua por la humedad proveniente del Golfo de México, que al topar con el Cofre de Perote (montaña de más 4.000 metros sobre el nivel del mar) se queda en este territorio de frondosa y exuberante vegetación.

El origen de la hacienda “data de 1592, cuando un portugués inscribe en el Registro Notarial un ingenio de caña de azúcar ubicado a una legua de Xalapa” que se “llamaría Nuestra Señora de los Remedios de Nexapa”, explica a Marisa Moolick Gutiérrez, ambientalista, productora de café, defensora del patrimonio histórico nacional y dueña de la finca.
Los antecedentes del lugar se remontan, sin embargo, a tiempos prehispánicos, cuando “indígenas totonacas vivían en un lugar que llamaban Nexapa, alrededor de un manantial”. Por este punto, que fue habitado por la Compañía de Jesús, por un obispo y por otros españoles en tiempos de la colonia, pasaron muchos viajeros rumbo al centro de México, desde Hernán Cortés hasta dos personajes alemanes históricos como el explorador y naturista Alexander von Humboldt y  el pintor Johann Moritz Ruhendant, “que tiene un cuadro que pintó de la capilla en 1829”, detalló Moolick.

Según la actual dueña, el nombre de Pacho Nuevo se lo debe a “un español que fue regidor en la Ciudad de México y que en 1620 compró la propiedad”, Luis Pacho y Mexía.